Maduración Fisiológica de las Hortalizas.
Sistemas
de cosecha.
La cosecha es la separación de la planta
madre de la porción vegetal de interés comercial, que pueden ser frutos como
tomate, pimiento, manzana, kiwis, etc.; raíces como remolacha, zanahoria y
otras; hojas, como espinaca, acelga; bulbos como cebolla o ajo; tubérculos como
papa; tallos como el espárrago; pecíolos como el apio; inflorescencias como el
brócoli o coliflor, etc. La cosecha es el fin de la etapa del cultivo y el
inicio de la preparación o acondicionamiento para el mercado.
Existen dos sistemas de cosecha: manual y
mecanizada, aunque en algunos cultivos se utilizan combinaciones de ambos, como
por ejemplo cebolla, papa, zanahoria y otras especies, en donde la remoción del
suelo para la cosecha manual es facilitada por medios mecánicos. La elección de
un sistema u otro depende fundamentalmente del cultivo considerado, del destino
y muy especialmente del tamaño del predio a ser cosechado. La cosecha manual es
el sistema predominante para la recolección de frutas y hortalizas para el
consumo en fresco, mientras que la mecánica es preferida en hortalizas con
fines industriales y en algunas otras cultivadas normalmente en grandes
extensiones.
La cosecha mecanizada tiene como ventaja
la rapidez y un menor costo por tonelada recolectada, pero al ser destructiva,
sólo puede ser utilizada en cultivos de maduración concentrada. La inversión
necesaria para la adquisición, el costo de mantenimiento y la ociosidad del
equipo durante gran parte del año hace que la decisión de compra deba ser
cuidadosamente analizada. Como desventajas adicionales se pueden mencionar que
toda la operación debe estar diseñada para la cosecha mecánica, empezando por
el cultivo, distancia entre hileras, nivelación del terreno, pulverizaciones,
labores culturales y muy especialmente variedades que se adapten a un manipuleo
más rudo. La preparación para el mercado (clasificación, limpieza, empaque) y
venta también debe estar adaptado para manejar grandes volúmenes.
Además de no requerir inversiones
iniciales, la recolección manual se adapta perfectamente a aquellos cultivos
con un largo período de cosecha con la ventaja de que la demanda de mano de
obra producida por picos de maduración vinculados al clima, puede ser satisfecha
mediante la contratación adicional de personal. La principal ventaja del
sistema manual se basa en la capacidad del ser humano de seleccionar el
producto en su adecuado estado de madurez y de manipularlo con mucha mayor
suavidad garantizando de esta manera una mayor calidad y menor daño. Esto es
particularmente importante en los cultivos delicados.
Es necesario, sin embargo, un adecuado
entrenamiento del personal de cosecha y una estricta supervisión. En la Figura
1 se observa que las manzanas cosechadas por personal no adecuadamente
supervisado presentan un elevado número de lesiones, particularmente leves, en
comparación con el que ha sido supervisado estrechamente.
El arreglo contractual que se haga con los
cosecheros también tiene influencia sobre la calidad del producto. Cuando el
pago es por semana, quincena o mes, la cosecha se realiza mucho más lentamente,
pero con mayor cuidado que si la remuneración es por cajón, metros de hilera o
número de plantas cosechadas, en donde el trabajo se realiza rápidamente, pero
a costa de un trato más rudo. La formación de equipos y la división del trabajo
también tiene influencia en la calidad del producto cosechado. Los turnos
laborales excesivamente largos sin un adecuado descanso, así como condiciones
extremadamente adversas (excesivo calor o frío), conducen a que el cansancio o
la incomodidad induzca al cosechero a tirar, dejar caer o maltratar
innecesariamente al producto.
Es muy importante, además, el adecuado
entrenamiento del personal particularmente para seleccionar el grado de madurez
o desarrollo deseado, así como las técnicas de separación necesarias para no
dañar al producto o a la planta madre.

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