La Ley de Tierras tiene 5
ejes fundamentales
El Pleno de la Asamblea Nacional retomará y finalizará el primer debate por
la Ley de Tierras Rurales y Territorios Ancestrales. La norma es considerada
clave para el proyecto político de Alianza País, pues constituye la tercera
gran reforma en materia agraria luego de las ocurridas en 1964 y 1973.
Actualmente el país atraviesa por un problema de escasez de tierra
productiva. Los datos lo ratifican: en 1970 existía 1,63 hectáreas agrícolas
por cada habitante; para el 2014 esa superficie se redujo a 0,43 hectáreas, y
para el 2050 las proyecciones son de 0,31 per cápita. Por ello, el oficialismo
apuesta a esta ley que, a su criterio, configura un nuevo mecanismo en la
administración de tierras y se promueva su aprovechamiento productivo y así
garantizar la soberanía alimentaria y evitar las grandes concentraciones.
Uno de los temas nuevos de la ley se refiere a la “extranjerización de la
tierra”. La Comisión estableció un límite de 2 000 hectáreas que podrán ser
adquiridas por un extranjero sin mayores complicaciones. Cuando sean más
hectáreas, deberá haber una asociación con capital ecuatoriano. Sin embargo,
organizaciones como la Conaie anuncian que esta medida incentivará la
existencia de latifundios por fuera del aparato productivo nacional.
En la cita de hoy, 29 de enero del 2015, los legisladores deberán aprobar
la consulta prelegislativa planteada por la Comisión de Soberanía Alimentaria.
El objetivo sería recoger en tres meses las propuestas de distintas
organizaciones sociales para sistematizarlas. El movimiento indígena sigue de
cerca el tratamiento de esta norma y ratifican que protege la gran propiedad
monopólica de la tierra y no sanciona el latifundio. Al mismo tiempo, hay
interés de comunidades en especial por el tema de la redistribución de tierras,
uno de los discursos del oficialismo.

Comentarios
Publicar un comentario