EL CENTENO
El centro de origen del centeno ha sido localizado
en Asia Menor y en las montañas del Hindukusch, unos 2.ooo kilómetros al este
del primero, donde era considerado como una mala hierba de los cultivos de
trigo. A partir de estas zonas parece que fue distendiéndose hacia Europa y
realizándose una selección natural del mismo^ en las zonas frías, donde
prosperaba mucho mejor que el trigo por su mayor resistencia a las bajas
temperaturas. En la actualidad representa una planta insustituible para ciertas
regiones cuyas condiciones de suelo y de clima no pueden soportar otros
cultivos. Más del 9o por 1oo del centeno que se cultiva en el mundo corresponde
a Europa, siendo las naciones donde más importancia tiene esta planta: Rusia,
Alemania, Suecia, Austria, Países Bajos, Francia y España. El total de
producción estropea, a excepción de la U. R. S. S., asciende a unas r 5 a t
8.000.00o de toneladas anuales.
Descripción de la planta
El centeno (Sécale,
sale) pertenece a la familia de las Gramíneas orden de las Glumifloras, clase
monocloroacéticos. E s una planta de
mayor talla que el trigo, en ocasiones alcanza una altura de más de 25 metros,
formada por tallos o cañas cilíndricas, tenaces y elásticas, compuesta de varios
entrenudos huecos limitados por nudos, donde la caña adquiere mayor diámetro y
presenta un tabique transversal. Tiene hojas alternas, una por cada entrenudo,
y están formadas por la vaina y el limbo; este último es una lámina estrecha,
de color verde azulado, larga, de nervios paralelos, terminada en punta. En la
base de esta lámina hay una pequeña membrana recta, incolora, llamada lígula,
de 1ª 1'5 milímetros de altura que se aplica contra la caña, evitando^ la
entrada del agua o de otros agentes entre la caña y la vaina. El limbo se
prolonga a partir de esta zona, en una vaina que envuelve al tallo y que termina en el nudo inferior del entrenudo a
que corresponde la hoja.
Clima y terreno.
El
centeno crece en todas las latitudes europeas. Soporta bien el frío,
encontrándosele en grandes altitudes, hasta 2.50o metros en el Turquesa. No
le dañan las heladas invernales si la planta ha crecido poco y está extendida
junto al suelo. Las heladas primaverales tardías le perjudican bastante, sobre
todo si coinciden con la época de la floración. Para la germinación precisa de
una temperatura mínima de unos 5° o 6° C.
Abonos
Las necesidades del
centeno en abonos se deducen de la cantidad de elementos minerales que extrae
del suelo la cosecha y, comparándola con los datos correspondientes del trigo,
se observa que precisa cantidad menor de nitrógeno, de anhídrido fosfórico y de
cal y algo más de potasa. La absorción del fósforo y de la potasa se realiza,
principalmente, durante las primeras etapas de la vegetación, aunque la
absorción de potasa contenía durante teda la vegetación, incluso después de la floración,
aunque con menor intensidad.
Preparación del suelo
El centeno
prefiere terrenos mullidos y sueltos. Si va detrás de un barbecho, que es lo
más frecuente, se levanta el rastrojo en cuanto se haya recogido la cosecha
anterior; antes del invierno se da una labor profunda para enterrar las plantas
que hayan nacido y para que se meteorice el terreno con la acción de las
heladas. Una vez pasados los fríos del invierno se gradúa para favorecer la
germinación de las semillas que haya en el terreno y, después, alrededor del
ines de abril, se da otra labor profunda y un gradeo, si se forman terrones, la
cual se repite hacia el mes de agosto a septiembre. Las labores deben
terminarse algunas semanas antes de la siembra. El estiércol se incorpora con
cualquier labor profunda en cuanto sea posible.
Siembra
Una vez abonado y preparado el terreno se
realiza la siembra que puede hacerse a voleo o a chorrillo en labor Almada. Es
preferible hacerlo en esta última forma, porque se emplea menor cantidad de
semilla, se pueden dar labores al cultivo y, además, las plantas maduran con
más regularidad; la separación entre los lomos debe ser de unos 30 centímetros.
Cuidados al cultivo.
Durante el
desarrollo vegetativo pocos son los cuidados que hay que proporcionar al
centeno, ya que basta con un par de aricados, _v en marzo una escarda para
quitar las malas hierbas. Si las plantas hubieran salido del invierno en muy
malas condiciones, se aconseja darles un abonado con nitrato cálcico a razón de
15o kilogramos por hectárea.

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